pasen y vean!
"...
- Seguro que conoces un montón de cuentos, pequeño.
- Conozco todos -dice el chico, orgulloso-, todos los que existen. Tengo a alguien que me los cuenta y que conoce todos los cuentos del mundo.
- Eso está muy bien. ¿Y también sabes que son verdaderos?
- ¡Por supuesto!
El barrendero asiente de nuevo.
- Claro. Yo no digo que no sean verdaderos. Si uno sabe contarlos correctamente, todos lo son. Pero se trata siempre de las historias de los vencedores, terminan bien, de una manera u otra. Pero las historias de los perdedores también son verdaderas, sólo que se olvidan pronto. Quizás porque las olvidan los propios perdedores. Eso es lo que sucede.
- ¿Perdedores? -pregunta el muchacho acercándose más aún-. Nunca había oído hablar de ellos. ¿Existen realmente?
El viejo extiende la mano para acariciar la mejilla del chico, pero éste retrocede con un movimiento brusco. El barrendero sonríe disculpándose.
..."
(M.E. El espejo en el espejo)
¡Será cabrón el tio! A eso le llamo yo educar en el optimismo... pobre niño, acabará como uno mas, flagelandose en público perdido en la blogosfera...
Hasta mañana, les dejo, voy a poner a punto el potro de castigo y unos videos del Diaro de Patricia...

Manzana podrida... dijo
Un relato esperanzador el de M.E, un gran relato. Me pongo en la piel del niño... ¿Es verdad lo que dijo el barrendero? ¿Que todo lo malo comienza con el olvido de una añoranza…? Yo empecé a ser medio feliz el día que confié en la esperanza, aunque esta tronase como una desgarradora utopía, no creo en dios, solo en la esperanza y los sueños, puede que el barrendero tuviese razón…
¿Habrá algo que añore la fruta Clementina?
6 Diciembre 2005 | 07:10 PM