y pensar que giramos alrededor...
Al sol ni los lagartos.
Allí todo te lo dicen dos veces, una de ellas a medias, no hay prisa, ni razones para no permitirse el lujo de perderse. Al menos, cuando ha caído el sol.
Como el sol es al verano es una canción pegadiza a la etapa vacacional, una o varias. Te sorprendes bailoteando sin pudor el Ring of Fire de Johnny Cash, mezclado con los imposibles Vacaciones y el "disco del verano" de cada uno de los que acompañan en el retiro necesario, mal llamado privilegio.
- La próxima vez, como poco, Laponia.
Los pasos de baile no se marcan bien sobre la arena, pero que fácil es mover los pies si hay música y agua fría aproximándose.
Esperamos lo que haga falta por un café, recorremos los bares de todo el pueblo por unos buenos boquerones y aguantamos bajo el innombrable más de lo aconsejable para que, despúes, las olas sepan aún mejor.
Cuando vuelves, las cosas han cambiado de nombre, la capital es, si cabe, más pálida y toca poner en marcha todo lo que has planeado, todo lo que dejaste por hacer antes de salir corriendo.
Lo diré dos veces. Necesito tiempo.


Mortimer Rata dijo
Ring of fire bailoteando en la playa de noche suena a algo verdaderamente sugerente. Dentro de poco deambularé ebrio por las playas gijonesas a ritmo de Dave Vanian & the Phantom Chords o quién sabe qué.
Te añado como enlace.
4 Agosto 2006 | 08:42 AM