dementes que van de frente

En distintas obras flamencas y holandesas (siglo XVI) encontramos representada, con una segunda intención y sin ella, una de las teorías medievales a propósito de los insanos: la piedra en la frente.
Antes de aventurarse a la extirpación de la susodicha piedra alienante, se probaron otros tratamientos "cuasimédicos", léase impregnar de celedonia un pañito de lino a colocar en la sobaquera izquierda del lunático. Resultados, axila mojada y trastornado igualmente.
Siguiendo el conocimiento de la época, se mostró de lo mas racional suponer la perturbación mental (y la necedad) como resultado de la presión ejercida por cálculos excretados por el cerebro (piedras en el riñon, piedras en la vesícula, piedras en la testa, de cajón).
Curanderos, charlatanes, vendedores ambulantes, feriantes y hechiceros de todo pelaje se ofrecían a la tarea quirúrgica. El riesgo y la sangría eran mínimos, dado que se dió a localizar el susodicho canto en la frente. Una pequeña incisión, encontrar un pequeño resto calcáreo:éxito facultativo asegurado y una nueva piedra que exhibir cual Oscar de la academia.
Este método curativo y todo el trasfondo religioso y cultural que le sustenta, fueron tema tratado ampliamente, no sólo en la pintura, sino tambien fue la musa de los versos rederifker.
Tal vez, en unos siglos o unos minutos, alguien nos mire con su lupa de aumentar "burradas". Lástima que no tengamos un Bosco para, al menos, maquillarlas.

