here comes the rain again (and again)
Se sabe que termina el verano cuando cierran las piscinas, esconden sus sillas los bares de turno y se cubren decenas de minúsculos dedos a ras de suelo.
Y, además, el primer resfriado. Si hay mala suerte, será una gripe.
Cuando la sustancia viscosa invade lo nasal y casi el entrecejo, se suda y tirita de forma intermitente, entonces hay que buscar refugio en casa.
Una manta. Un vaso de algo bien caliente, una película y 3 o 4 libros a medias, alguno más en que se piensa sin ni siquiera tenerlo en las manos (tal vez ni existe).
Estar en casa no es como estar en cualquier otro lugar. Da igual la razón, no es como estar en cualquier otro sitio.
" Mi padre decía que un bar no era un sitio al que uno quería ir, sino un sitio en el que uno acababa."
Celos. Richard Ford.
Hace tiempo que no para de llover. Días grises. Y un buen paraguas.

hipster dijo
días grises, con lo que se disfrutan, que sigan y sigan.
el bar es, efectivamente, ese sitio donde todos quisieramos acabar. convertirlo en un segundo hogar, donde encontrar a tus afines; por gustos musicales, por compatibilidad horaria o un gusto etílico de similares características. sigo en la busca de ese segundo hogar... tan raro no debo ser.
la independencia es grande, pero en compañía sienta mejor...
22 Octubre 2006 | 11:56 PM