tropezarse y levantarse: heridas de guerra
Es lo mismo.
Salir corriendo que encerrarse con llave.
Que te enrolen en un barco sin destino, indefinido o te den baños de agua fría en una cárcel de cemento y ladrillo llena de enfermeras, agujas hipodérmicas, babas.

Mañana nos llevaremos las manos a la cabeza al ver lo que hicimos ayer. Aún sabiendo que lo que hago hoy no sería si ayer no hubiera hecho lo que hice. Así es la Historia(y II).
Hartos de arrepentirnos de los intentos fallidos, de los errores antiguos. Y de los que vendrán.
Que no estamos tan locos como los de arriba ni tan cuerdos como nos gustaría.
Me equivoco y no he perdido la Razón.
... El instante de la decisión es una locura...
KIERKEGAARD
